domingo, 15 de septiembre de 2013

Capítulo 3.

Por fin ha acabado la mañana del lunes, siempre es la peor de la semana, tengo hambre a si que me dirijo directamente a la salida para coger el primer autobús que pase. De repente oigo mi  nombre a lo lejos, ¿alguien me llama? que raro, te giras y :

- ¡Elenaa!


Es Rubén, un chico con el que apenas he hablado, él es de los ''guays'', del tipo de personas que nunca se relacionan conmigo, que no soy  muy popular que digamos. Pero él siempre me había llamado la atención por sus ojos verdes, son preciosos.


+ Ehh.. Rubén, ¿querías algo? es que iba a ver si cogía el bus.


- Tranquila no te voy a robar mucho tiempo, solo te quería dar este libro, creo que es tuyo. Esta mañana se te ha caído cuando ibas corriendo por el pasillo.


+ ¡Oh! mi libro de geografía, ya decía yo que la mochila pesaba menos jajaja 


Estoy sonriendo, que raro, hacía mil años que no lo hacía, él tiene una sonrisa perfecta, sería raro que no tuviera novia, con lo mono que es. ¿Pero que estoy pensado? Ese chico está fuera de mi alcance.


+ Muchas gracias en serio, mi madre me hubiera matado si no lo hubieras encontrado, te debo una eh, me voy ya que se me hace tarde, hasta mañana Rubén.


- Hasta mañana Elena, y no hace falta que me des las gracias, no ha sido nada.


Ambos sonríen.


Está claro que a este chico no se le pueden colocar ninguno de los prejuicios que se tienen normalmente sobre la gente popular, quién sabe, quizás él es diferente. De todas maneras no me voy a permitir pensar más en él, suficiente estoy sufriendo ya por Dani ¿no? no necesito más amores imposibles. Llega el bus y vuelvo a casa.


No hay comentarios:

Publicar un comentario