domingo, 29 de septiembre de 2013

Capítulo 7.

Suena el timbre y recojo tranquilamente, no tengo ganas de nada, cuando llego a la salida no queda nadie dentro, a si que sola me dirijo hacia el autobús. Mientras espero, enciendo el móvil y pongo el reproductor de música, elijo la canción 'A thounsand years', subo mucho el volumen, no quiero pensar, no quiero escuchar nada a mi alrededor, simplemente quiero desconectar. Hoy no ha sido un día demasiado entretenido la verdad, he hablado con un par de compañeras de clase que me han contado lo estupendo que será su fin de semana y lo bien que se lo van a pasar. Sin embargo yo no tenía nada que contarlas, será otro fin de semana más, haré lo de siempre, lo que la gente no hace normalmente un fin de semana, estudiar, llorar, leer, llorar, escuchar música llorando hasta que darme dormida, lo sé, no es muy interesante, pero no tengo ganas ni fuerzas para hacer otra cosa, ni gente con la que salir, a si que simplemente estaré encerrada en mi habitación. 

Estaba pensando en el súper fin de semana que me esperaba cuando noté una mano en mi hombro, me giré y ahí estaba Rubén, no le había visto desde esta mañana, de repente me di cuenta de que el vive un par de calles más allá del instituto, ¿que hacía en la parada? 

+ Hola Elena, perdona no quería asustarte.


- Jajaja no pasa nada, es que estaba escuchando música y no te había oído venir.


+ Es que.. no te he visto a la salida y .. te quería preguntar que si tienes algo que hacer mañana.

- ¿Mañana? No la verdad es que no. ¿Por qué?


+ Porque tengo mañana partido en el polideportivo que está dos calles más allá, ¿sabes cuál es?


- Sisi, me suena.


+ Por si querías venir a verme, es un partido bastante importante, porque el equipo contrario está el primero en la clasificación y .. ¿pero qué estoy diciendo? seguro que prefieres hacer cualquier otra cosa que venir a verme jugar al fútbol, perdona. Hasta el lunes.


Rubén se dio media vuelta y empezó a andar, no se muy bien por qué, pero por una vez en mi vida reaccioné y le llame.


-¡Rubén! Que.. mañana no tengo nada mejor que hacer, me encantaría venir a verte jugar.


+¿En serio? Eso es genial, pues entonces te veo a las 12 en el poli, muchas gracias Elena.


- Allí estaré, ambos sonreímos, hasta mañana Rubén. 


Y me dio otro cariñoso beso en la mejilla, sonrío y se alejó. Me había cambiado el día, de eso estaba segura.




sábado, 21 de septiembre de 2013

Capítulo 6.

Estoy en clase, bueno sentada en la silla, porque desde luego mi cabeza está lejos de aquí, muy lejos. Quizá suena raro, pero estoy echando de menos a Dani, lo sé, suena estúpido, a un simple vistazo podría parecer que entre Rubén y yo está surgiendo algo, pero no sé. Mi cabeza no deja de dar vueltas, no tengo ni idea de que es lo que está pasando exactamente, cuando hablo con Rubén, me siento bien, incluso sonrío pero cuando se va estoy prácticamente igual que antes, hundida prácticamente, recuerdo la tarde pasada observando ese espejo, estoy empezando a ver borroso, me limpio una lágrima con la manga de la sudadera e intento escuchar de lo que sea que esté hablando la profesora. 


En un par de clases más allá..


Dani está pensativo en clase, de vez en cuando Clara le mira y le sonríe, le encanta esa chica, es perfecta y está claro que están hechos el uno para el otro, está pasando los mejores meses de su vida está seguro, pero en cierta parte echa de menos a Elena..son las dos tan diferentes, pero ambas perfectas a su manera. No puede dejar de pensar en la reacción que tuvo Elena al verlos a la entrada ayer, le gustaría que se llevaran mejor, que todo hubiera quedado en una buena amistad, pero la entiende, ha debido sufrir muchísimo y a él también le duele imaginársela llorando por él, pero uno no puede cambiar lo que siente, y está enamorado de Clara, por mucho que le pese a Elena, solo espera que un día, cuánto más cercano mejor, ella también  encuentre a alguien que la haga realmente feliz, y que vuelva a lucir esa preciosa sonrisa que tiene.

- Mira a Clara y ambos sonríen, está claro que esa es su chica ideal.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Capítulo 5.

Ya es viernes y estoy en el autobús de camino al instituto, me he despertado de mejor humor, supongo que ayer solté todo lo que necesitaba soltar y me quité un peso de encima; hasta voy bien de tiempo y eso es realmente raro en mi, hoy me siento más positiva, hoy a Dani solo le veo como mi pasado, bueno hoy tan si quiera voy a pensar en él. Según me acerco a la puerta del instituto veo a un chico apoyado en la puerta, apenas me fijo en él y justo cuando voy a pasar a su lado y a cruzar la puerta levanta la cabeza y me saluda.

+ Holaa.


- Hola Rubén, ¿qué tal?


+ Pues bueno, dormido jajaja.


- Y quién no jajaja.


Otra vez me quedé embobada mirando su increíble sonrisa, joder es perfecto. En cuanto me di cuenta empecé a andar para entrar a clase, pero para mi sorpresa se incorporó a mi lado y me acompañó por las escaleras, me iba hablando de su clase, de lo poco que le gustaba su profesor de filosofía , no le presté mucha atención no me podía creer lo que estaba pasando, ¿me estaba esperando para entrar? no podía dejar de observar sus ojos verdes y su preciosa sonrisa, era la única persona que se había interesado por mi últimamente, me hacía sonreír y aunque no se lo dijera, se lo agradecía profundamente.


Llegamos a nuestra planta, el iba dos clases más allá a si que me paré en mi puerta y me despedí de él con un simple adiós, para mi sorpresa el me dio un cariñoso beso en la mejilla, ambos sonreímos y vi como se alejaba por la galería. ¿Qué estaba pasando? ni yo misma lo sabía.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Capítulo 4.

Mi casa está vacía, estoy acostumbrada a comer sola ya que mis padres llegan más tarde y comen en el trabajo. El haber hablado con Rubén me ha alegrado un poco, pero joder, siento un vacío dentro, siento un nudo en la garganta, o en el pecho, quien sabe; el caso es que me siento rara, me ha producido un extraño sentimiento eso de volver a ver a Dani, me he dado cuenta de que voy consiguiendo olvidarle , no es que me duela recordarle bueno, un poco sí, supongo que es normal, simplemente le echo de menos o de eso intento convencerme. 

Suena el teléfono, es mi madre dice que va a ir a hacer unas compras que si necesito algo, no la escucho demasiado la verdad, no estoy de humor, al fin cuelga y  dice que llegará sobre la hora de cenar. Son las tres y media de la tarde, aún tengo suficiente tiempo para descansar antes de ponerme a estudiar. Me tumbo en la cama con el móvil y los cascos, no ayuda mucho la verdad, no dejo de darle vueltas al tema de  Dani, es que todo ha cambiado tanto desde que no estoy con él, no me di cuenta de que  iba perdiendo gente y ahora apenas intercambio un par de frases con algunos compañeros. ¿Que va a ser de mi ahora? Será mejor que duerma un rato, que desconecte y me olvide un rato de él, de todo.  


 Llevo ya varias horas dando vueltas y nada, no consigo dormir, tengo su imagen en la cabeza, joder estoy empezando a estar mal otra vez, me levanto de la cama, me miro al espejo y me doy cuenta, ¿como he podido ser tan tonta de no darme cuenta? mírate- pienso- Pelo oscuro y rizado, ojos oscuros ya sin apenas expresión, algún que otro grano por la cara, no soy  nada del otro mundo desde luego, además he engordado estoy aún peor que cuando me dejó,noto caer una lágrima por mi cara, y otra, y otra me tiro al suelo y me quedo ahí sentada, llorando. Cuando me calmo, miro el reloj y mierda, son las siete, será mejor que empiece a hacer algo de provecho ya, a si que me levanto,echo una última mirada al espejo, me seco las lágrimas y sonrío.

Capítulo 3.

Por fin ha acabado la mañana del lunes, siempre es la peor de la semana, tengo hambre a si que me dirijo directamente a la salida para coger el primer autobús que pase. De repente oigo mi  nombre a lo lejos, ¿alguien me llama? que raro, te giras y :

- ¡Elenaa!


Es Rubén, un chico con el que apenas he hablado, él es de los ''guays'', del tipo de personas que nunca se relacionan conmigo, que no soy  muy popular que digamos. Pero él siempre me había llamado la atención por sus ojos verdes, son preciosos.


+ Ehh.. Rubén, ¿querías algo? es que iba a ver si cogía el bus.


- Tranquila no te voy a robar mucho tiempo, solo te quería dar este libro, creo que es tuyo. Esta mañana se te ha caído cuando ibas corriendo por el pasillo.


+ ¡Oh! mi libro de geografía, ya decía yo que la mochila pesaba menos jajaja 


Estoy sonriendo, que raro, hacía mil años que no lo hacía, él tiene una sonrisa perfecta, sería raro que no tuviera novia, con lo mono que es. ¿Pero que estoy pensado? Ese chico está fuera de mi alcance.


+ Muchas gracias en serio, mi madre me hubiera matado si no lo hubieras encontrado, te debo una eh, me voy ya que se me hace tarde, hasta mañana Rubén.


- Hasta mañana Elena, y no hace falta que me des las gracias, no ha sido nada.


Ambos sonríen.


Está claro que a este chico no se le pueden colocar ninguno de los prejuicios que se tienen normalmente sobre la gente popular, quién sabe, quizás él es diferente. De todas maneras no me voy a permitir pensar más en él, suficiente estoy sufriendo ya por Dani ¿no? no necesito más amores imposibles. Llega el bus y vuelvo a casa.


Capítulo 2.

Me despierta la canción de  Love me again, triste y con ritmo a la vez. Son las 7.00 de la mañana y tengo examen a primera hora, hoy voy a tener que darme más prisa de la habitual, suelo llegar tarde, no me gusta madrugar, pero el examen es más importante que lo que me guste o no me guste; a si que voy corriendo a desayunar con los apuntes en la mano para repasar mientras, no lo llevo tan mal como pensaba, la mañana del domingo finalmente me cundió bastante. Consigo vestirme, peinarme y maquillarme en un cuarto de hora más y mierda, ya voy tarde, cojo la mochila y me dirijo hacia el instituto.

Hace un día fresco, típica mañana de diciembre, ha llovido toda la noche y la ciudad desprende un agradable olor a lluvia, el autobús tarda un poco, pero llega a tiempo y tras varias paradas en semáforos que oportunamente están en rojo, llego a la parada del instituto y corro hacia la entrada. Genial, nada más entrar veo a la última persona a la que deseaba ver, a Dani, ese que tanto daño me ha hecho y por el que llevo llorando Dios sabe cuánto tiempo, y su espectacular novia nueva, con su larga melena rubia y su perfecta sonrisa, sí, es realmente odiosa, no quiero que nada me distraiga ahora mismo, en dos minutos empieza el examen a si que atravieso corriendo el pasillo, porque no me puedo permitir  llegar tarde.


Capítulo 1.

Son las tres de la mañana y no me puedo creer que aún no me haya dormido, mañana tenía pensado levantarme pronto para aprovechar la mañana del domingo para estudiar, pero no confío que sirva de mucho. El problema no es que no estudie, el problema es que no consigo concentrarme, se me va la cabeza, se me nubla la vista, empiezo a llorar y así no hay quien estudie la verdad. 

 No sé muy bien ni en que día vivo, todos son iguales, grises, tristes, hace tiempo que no sonrío, ya no lo intento ¿para qué? hace tiempo que dejé de importar, ya nadie se fija en mi. Echo de menos todo, soy humana ¿no? está claro que esa excusa no sirve de nada, que si cometes un error la mayoría no lo perdona, y quien lo hace no te trata como lo hacía antes, y tampoco los culpas, porque al fin y al cabo eres tú, tampoco se pierden nada del otro mundo por no estar contigo. 


Me he propuesto ya más de una vez eso de levantarme, pero está claro que sola no puedo, ya ni lo intento, viviré así toda la vida y daré de comer a los gatos cuando sea vieja; no sé exactamente que ha pasado con la chica que era antes, supongo que se fue con él, o que se rompió como mi corazón una de dos. El caso es que esa chica ya no está, ahora solo queda esta yo, que era completamente desconocida para todos, hasta para mi. Era mejor cuando no la conocía, porque ahora tan solo soy una chica sin fuerzas para levantarse, una chica que no cree en ser feliz nunca más, que ya ha dado todo por perdido, que perdió la ilusión cuando él se fue.