Suena el timbre y recojo tranquilamente, no tengo ganas de nada, cuando llego a la salida no queda nadie dentro, a si que sola me dirijo hacia el autobús. Mientras espero, enciendo el móvil y pongo el reproductor de música, elijo la canción 'A thounsand years', subo mucho el volumen, no quiero pensar, no quiero escuchar nada a mi alrededor, simplemente quiero desconectar. Hoy no ha sido un día demasiado entretenido la verdad, he hablado con un par de compañeras de clase que me han contado lo estupendo que será su fin de semana y lo bien que se lo van a pasar. Sin embargo yo no tenía nada que contarlas, será otro fin de semana más, haré lo de siempre, lo que la gente no hace normalmente un fin de semana, estudiar, llorar, leer, llorar, escuchar música llorando hasta que darme dormida, lo sé, no es muy interesante, pero no tengo ganas ni fuerzas para hacer otra cosa, ni gente con la que salir, a si que simplemente estaré encerrada en mi habitación.
Estaba pensando en el súper fin de semana que me esperaba cuando noté una mano en mi hombro, me giré y ahí estaba Rubén, no le había visto desde esta mañana, de repente me di cuenta de que el vive un par de calles más allá del instituto, ¿que hacía en la parada?
+ Hola Elena, perdona no quería asustarte.
- Jajaja no pasa nada, es que estaba escuchando música y no te había oído venir.
+ Es que.. no te he visto a la salida y .. te quería preguntar que si tienes algo que hacer mañana.
- ¿Mañana? No la verdad es que no. ¿Por qué?
+ Porque tengo mañana partido en el polideportivo que está dos calles más allá, ¿sabes cuál es?
- Sisi, me suena.
+ Por si querías venir a verme, es un partido bastante importante, porque el equipo contrario está el primero en la clasificación y .. ¿pero qué estoy diciendo? seguro que prefieres hacer cualquier otra cosa que venir a verme jugar al fútbol, perdona. Hasta el lunes.
Rubén se dio media vuelta y empezó a andar, no se muy bien por qué, pero por una vez en mi vida reaccioné y le llame.
-¡Rubén! Que.. mañana no tengo nada mejor que hacer, me encantaría venir a verte jugar.
+¿En serio? Eso es genial, pues entonces te veo a las 12 en el poli, muchas gracias Elena.
- Allí estaré, ambos sonreímos, hasta mañana Rubén.
Y me dio otro cariñoso beso en la mejilla, sonrío y se alejó. Me había cambiado el día, de eso estaba segura.
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