martes, 7 de enero de 2014

Capítulo 16.

Estaba tumbada en la cama, en realidad ya llevaba un par de horas dando vueltas, no podía dormir, no podía dejar de pensar.
Mi día sin Rubén había sido extraño, distinto; aunque me había gustado hablar con Dani, había expulsado todas las dudas de mi cabeza respecto a él, ya no le quería, solo era pasado, un buen pasado. Sin embargo no podía conciliar el sueño, pero esta vez él no era el culpable era mi querido amigo de ojos verdes, mi querido Rubén, quizás demasiado querido por mi parte. Llevaba un buen rato dándole vueltas y sinceramente no tenía ni idea de que hacer, estaba claro que le quería, y que le quería más que como a un amigo pero tenía que descubrir cuánto más y analizar cada punto de todo esto.

Vale, le quería, podemos decir que me gustaba, me gustaba bastante. ¿Y ahora? No podía ir y soltárselo, más que nada porque no me consideraba lo suficientemente valiente como para hacerlo. Por otro lado no tenía ni idea de que pensaba él ni de como iba a reaccionar ¿y si le perdía?  Todo era demasiado complicado, para mi era una cuestión de vida o muerte, era la única persona en la que aún confiaba y no podía vivir sin él, eso estaba claro. A si que finalmente decidí que no se lo iba a decir, que me lo iba a guardar para mi porque seguramente era un encaprichamiento pasajero que iba a pasar pronto. Yo no estaba dispuesta a arriesgarlo todo, quizá era una cobarde, pero tenía miedo de quedarme sola, tenía miedo de quedarme sin él, si era humana y como tal tenía miedo a algunas cosas y ese era mi mayor miedo, perderle.

No hay comentarios:

Publicar un comentario