Los días siguieron pasando y me pasaba los días enteros con él y las noches mirando al blanco techo , pensando en él. Aún no sabía si de trataba de algo pasajero, no tenía la menor idea de cuanto duraban habitualmente los encaprichamientos tontos de adolescente, pero a mi cada vez me parecía más que estaba enamorándome de él de verdad, aunque bueno, supongo que la palabra amor me quedaba grande todavía o quizás no tanto.
Era viernes por la tarde y como venía a ser costumbre yo no había quedado con nadie, seguía sin tener demasiada confianza con mis compañeros de clase. Mi madre había dejado una nota diciendo que hoy volverían tarde porque tenían una cena, que no les esperase despierta. A si que tenía toda la tarde para estar sola, pero no quería pensar, ya había pensado demasiado ultimamente, opté por un plan mejor, ya era mayorcita y podía controlar lo que bebía sola ¿no? A si que cogí la primer botella que vi en el mueble de bebidas de mi padre y empecé a beber, en realidad no me estaba sirviendo de mucho estaba pensando una y otra vez en Rubén, no se iba a fijar en mi jamás y yo me iba a ahogar con el secreto dentro y más si me daba por beber como hoy, podía ahogarme en alcohol o en lágrimas, tenía de las dos cosas en abundancia, sí así de guay era enamorarse.
Empecé a oir una canción, mi canción favorita, era mi móvil salí todo lo deprisa que los efectos del alcohol ya notables en mi me permitían, era Rubén, puede que hubiera bebido de más y estuviera teniendo alucinaciones pero seguía sonando.
- Esto.. Hola.
- ¿Estás bien?
Genial, hasta por teléfono se notaba que no iba muy bien, había quedado claro que no me sabía controlar, otro defecto más para mi lista.
-Sí, si solo he bebido un poco.
- ¿Tú sola?
- ¿Con quién quieres que beba? Bueno.. Que.. ¿Querías algo?
- Nada te iba a preguntar que si te podía ver un rato pero ya veo que no estás en condiciones de coger un autobús.
- ¿Que estas diciendo? Ruben estoy perfectamente. En un rato estoy.
- Tu estate en 20 minutos en tu portal, que voy para allá.
-Bueno vale, ahora.. Ahora nos vemos.
¿Que quería Rubén hablar conmigo? ¿Por qué me quería ver? me acerqué al espejo más cercano y así estaba claro que no me podía ver, a si que me lavé la cara y me pinté un poco para volver a parecer una persona normal. Ya eran las ocho, Rubén estaría al caer, cogí las llaves y el móvil y bajé a esperarle.
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